Category: Opinión

[TRIBUNA] Hay que exigir que se reparta el trabajo y la riqueza

CONFEDERACIÓN GENERAL DEL TRABAJO | El 1º de Mayo siempre ha de ser un día reivindicativo y de lucha como garantía de los derechos: al trabajo digno; a una jornada laboral que posibilite conciliar el trabajo con la vida; a un salario y prestaciones sociales suficientes, bien cuando se tiene empleo y también cuando no se tiene, mediante una Renta Básica de las Iguales; a pensiones adecuadas para vivir con dignidad, para luchar contra las reformas laborales, los desahucios o las leyes mordaza.

[CARTAS] Las casas no se empiezan por el tejado

El reto de gobernar una ciudad como Ponferrada que arrastra la falta de proyecto e ideas durante tres largas décadas es complejo, es casi como empezar de cero, y los comienzos siempre son dificiles, es más facil llegar a un sitio donde el trabajo de anteriores administraciones, sean de nuestro agrado o no, dejan una senda hecha, peor o mejor, que se puede reorientar, pero con una base, ahí tenemos ciudades como Vitoria y otras muchas, siempre es más facil construir sobre lo que nos dejan nuestros antecesores, parafraseando libremente a Bernardo de Chartres somos como enanos a los hombros de gigantes, podemos ver más, y más lejos que los que nos precedieron, no por la agudeza de nuestra vista ni por la altura de nuestro cuerpo ni por nuestra mayor inteligencia sino porque somos levantados por aquello que hicieron antes otros, seguimos la obra donde la dejaron aunque no nos demos cuenta y lo que a ellos les llevo décadas nosotros lo asimilamos en cinco minutos por su trabajo previo, sobre lo construyeron edificamos nosotros, este no es el caso de Ponferrada, es un solar, tierra quemada, hay que empezar a construir los cimientos para que después otros puedan seguir efidicando sobre los mismos y será una tarea dificil que con los años parecerá nimia, pero es lo que toca, lo que asusta es que parece que no queremos empezar.

[LA OVEJA NEGRA] Puente de hierro hacia el autoritarismo

GERMÁN VALCÁRCEL | En un país que, como el nuestro, a lo largo de su historia ha confundido con demasiada frecuencia prudencia con cobardía y resignación con tolerancia, es entendible el desprecio con que somos gobernados por nuestros democráticamente electos representantes políticos, unos dirigentes que no dudan en humillarnos si de ese modo consiguen someternos.