[CARTAS] El Bierzo arde tras una semana sin control
El Bierzo lleva más de una semana ardiendo y seguimos atrapados en una nube de humo tóxica que asfixia a pueblos enteros. Miles de familias pasan las noches sin dormir, con el fuego acercándose a sus casas y sin la certeza de que haya medios suficientes para protegerlas.
Los datos son devastadores:
– Más de 115.000 hectáreas arrasadas en España (Extremadura, Galicia y Castilla y León, principalmente).
– 21 incendios activos solo en León, nueve de ellos de nivel 2.
– 23.600 personas evacuadas, miles viviendo entre humo y cenizas.
– El incendio de Chandrexa (Ourense) ya es el mayor de su historia con más de 17.000 hectáreas calcinadas.
El Gobierno asegura que hay 56 medios aéreos y la UME desplegada. Pero la realidad que se vive en el Bierzo es otra: vecinos que sienten que están solos, que dicen que oyen por parte de las autoridades que “lo dejan quemar porque no pueden más y no pueden con el fuego con los medios que hay”, que no oyen aviones y que ven a los bomberos exhaustos, desbordados, trabajando con recursos insuficientes.
Mientras tanto, se nos habla de “normalidad” y de “paripés” políticos: el propio presidente visita la zona, y se organizan recepciones para la foto mientras el fuego sigue avanzando.
El Bierzo no puede esperar más. Necesitamos ayuda internacional real y visible. España pertenece a la Unión Europea. No podemos permitir que una de las comarcas más ricas en patrimonio natural y cultural arda sin una movilización global. Más transparencia y coordinación. La población merece información clara y honesta. No queremos titulares ambiguos de “comportamiento anómalo del fuego”: queremos saber qué recursos llegan, cuántos aviones operan y qué planes hay. Más protección a la ciudadanía. Miles de personas están respirando aire irrespirable, durmiendo en alerta, viendo cómo sus montes, cultivos y casas se pierden. Esto no es un asunto “local”, es una emergencia con incendios nivel 3 no declarados. El Bierzo y Galicia se queman, y los incendios amenazan con unirse. No podemos aceptar que esta tragedia se trate como un episodio más de verano. Es el futuro de nuestro territorio, de nuestros bosques y de nuestra gente lo que está en juego. Necesitamos que lo contéis. Necesitamos que el Bierzo y Galicia no desaparezcan en silencio.
Belén Castedo González